Y aquí vengo con el escrito que tenía pendiente como propósito para el nuevo año. Seguro que es un tema del que ya me habéis oído hablar, pero no me cansaré de repetirlo y repetirlo…

Por favor, imprimid vuestras fotos!!

Da igual si son en papel (fotográfico al menos mejor, claro), en un álbum, en un fotolibro, en un lienzo, en un foam, en madera, en un llavero, en un cojín, en una taza o en lo que se os ocurra y os guste. Actualmente las posibilidades son muchísimas. Pero, de verdad de la buena, las fotos no tienen toda su magia hasta que no se pueden tocar. Estamos en la era de la tecnología y nos estamos acostumbrando a verlo todo en pantallas: cartas, libros, fotos, juegos, periódicos, música,… Pero no me digáis que no es mucho mejor una partida al juego que sea alrededor de una mesa con amigos o familia que viciarse a cualquier aplicación del móvil, incluso aunque sea compitiendo con otras personas (y puede sustituirse móvil por la maquinita de videojuegos que sea o por una pantalla de ordenador). Y quién no se acuerda de la ilusión que hacía recibir una carta en el buzón? (las del banco no cuentan :P) Yo creo que no es lo mismo que recibir un mail, no? O leer un libro tocando el papel y pasando páginas de verdad. Pues con las fotos más de lo mismo.

Las cámaras digitales nos trajeron una enorme ventaja respecto a las analógicas: poder disparar y disparar fotos sin preocuparnos porque se nos acabe el carrete (hoy en día hay tarjetas de memoria con muchísima capacidad) y sin pensar en cuánto dinero nos va a costar revelarlas. Estoy de acuerdo, es una enorme ventaja. Es más probable que así consigamos ‘la foto perfecta’. Pero tiene un inconveniente: prácticamente todos hacemos más fotos de las que necesitamos sin preocuparnos mucho en buscar la foto realmente bonita. Y, además, casi nadie borra después las fotos ‘feas’ que han salido hasta lograr la instantánea que buscábamos porque da penita y cuesta eliminar fotos que hemos hecho nosotros (hasta las que han salido movidas nos da pena borrarlas!!!). Y si son de nuestros hijos ya se necesita un esfuerzo supremo, pero yo os aseguro que no les hacemos ningún daño por borrar una foto suya 😛 😛 😛
La consecuencia, por tanto, de la era digital en las cámaras de fotos es que almacenamos en el ordenador (para los que se molestan en pasar las fotos del móvil al PC) montones y montones de fotos que luego no volvemos a ver nunca. NUNCA. Para qué las guardamos? Diógenes de las fotos? Yo misma tengo que aplicarme el cuento y recordarme esto muy a menudo, pero creo que es mucho más interesante hacer una selección de fotos cada cierto tiempo (o por cada sesión si sois aficionados a la fotografía), guardarlas, imprimirlas y BORRAR el resto. Sí, borrar. Para siempre. Pensad que tampoco las miraríamos en el ordenador si no las hubiéramos borrado. En cambio si están en un álbum o en una caja de fotos seguramente las iremos viendo de vez en cuando. Para recordar aquellos momentos o, simplemente, porque son bonitas. Imaginaos que tenéis un par de álbumes de fotos de cada año; uno de las vacaciones de verano y otro de los mejores momentos de todo el año, por ejemplo. Verdad que esos sí que los miraríais? Y verdad que vuestros peques estarían encantados de ver a la familia en fotos una y otra vez?
Y voy a reconocer que Instagram es una herramienta estupenda para hacer esa selección, o una parte de ella. Lo es si utilizas tu cuenta con asiduidad. Puedes entrar en la cuenta de un instagramer aficionado y ver allí cómo ha sido su año. Porque para publicar sus fotos ha tenido que hacer una selección de una sola foto para una única publicación cada vez. Así es que si sois de ésos sólo os faltará dar un paso más y llevar a imprimir esas fotos que ya tenéis seleccionadas por vosotros mismos. Os voy a contar otro secreto: aunque no es exactamente lo mismo, cuando llevas a imprimir una foto (o la encargas por internet), en esos días que pasan hasta que la tienes en tus manos emulas un poquitín la magia y el nerviosismo que sentías hace años cuando llevabas a revelar un carrete. No es lo mismo, está claro, porque aquí ya sabes perfectamente cómo son las fotos que has encargado y cuando las hacíamos en carretes te quedaba el intríngulis de saber si habían salido todo lo bien que esperabas o no. Pero también es chulo. Así es que, por favor, imprimid vuestras fotos!!

Me estoy poniendo demasiado pesada? Me veo muy nostálgica al releerme, pero os confesaré unas cuantas cosas sobre mí, así os compenso un poco por el tostón (si es que saber cotilleos sobre mí os compensa de algún modo):
· Aunque me costó dar el paso y cambiar de la fotografía analógica a la digital (cuando lo hice no me dedicaba a esto), no volvería atrás de ninguna de las maneras!
· Fui de las últimas en mi grupo de amigos en tener móvil (hasta tuvieron que regalármelo!) y sigo siendo bastante desastre con él porque lo tengo siempre en silencio, pero entro en facebook a diario y uso también a diario el whatsapp.
· Tengo un ebook que utilizo, básicamente por cuestiones de espacio. Siempre he sido una lectora empedernida y los libros en papel ocupan demasiado espacio 🙁
· Peeeeero mis hijos leen cuentos todos los días. Todos. Les encantan a ellos, a su padre y a mí. E intentamos que su contacto con las pantallas sea muy poquito. No ven (no vemos) la tele, salvo alguna peli de vez en cuando. No juegan con la tablet ni el móvil, pero el mayor sí utiliza el ordenador para escribir. Y tienen una cámara digital con la que van haciendo fotos 😉
· Evidentemente ya no escribo cartas. Casi ni escribo mails a amigos (porque el whatsapp es mucho más inmediato). Pero cuando envío algún paquete me gusta incluir una nota manuscrita, recordando viejos tiempos en los que sí escribía cartas y pensando en la ilusión que le hace a la persona que lo recibe saber que han pensado en ella al prepararlo.

Y ahora sí que sí lo dejo. Para los que hayáis llegado hasta aquí os enseño algunas fotos del pack que entrego de forma habitual con mis sesiones. Las fotos van en un papel especial, de algodón (FineArt se llama), que es bastante diferente al que podéis encargar en una tienda de fotos normal. A mí me encanta! Pero seguramente no podáis acceder a él porque sólo lo trabajan en algunos laboratorios para profesionales, así es que el papel fotográfico normal también os vale para que toquéis vuestras fotos!! 😉
Otro día intentaré enseñaros otros productos que también entrego por encargo. Los cuadros imprimidos directamente en madera son mis favoritos!
Y ando pensando en nuevas ideas para este año que acaba de empezar, sobretodo pensando en hacer los precios de las sesiones más asequibles para todo el mundo, así es que acepto sugerencias si se os ocurren!

Muchas gracias y recordad: las fotos aumentan su magia si se pueden tocar!!!

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